Buenas criticas recibe Alexis Sánchez en su debut jugando contra el Real Madrid:
Medios españoles destacaron su habilidad en el encuentro que finalizó 2 a 2

El entrenador del Barcelona, Pep Guardiola afirmó tras el encuentro que Sánchez “ha hecho un trabajo descomunal y nos ha ayudado mucho…es el primer día que juega los 90 minutos enteros. El equipo va a seguir trabajando y Alexis también”.
En general los medios destacaron la garra y la buena técnica del chileno en su debut oficial , nada menos que ante su archirrival Real Madrid y obteniendo un ajustado empate a dos.
El resultado fue bueno para un estreno y si bien Alexis no brilló, tampoco defraudó y plantó más esperanzas que alguna duda, en el equipo de estrellas.
Esta es parte del relato que hizo ADN España para el encuentro.
El primer aviso serio lo dio Benzema en el minuto 8. Completamente solo, amansó con la cabeza un balón franco de gol. Sólo el deficiente cabeceo dio tiempo a Valdés para que corrigiera el paso y sacara el esférico con la punta de los dedos.
Pero el desarrollo del encuentro clamaba cuál era el siguiente episodio del primer acto. En el minuto 12, otra pérdida culé llegó a los pies de Benzema. Con la defensa descolocada, el francés mareó a su compatriota Abidal y atrajo a Mascherano para dejar solo a Özil con una gran asistencia. El turco no falló, y en Chamartín se las prometían tan felices que en los minutos siguientes sonaron los primeros olés de la noche, en pleno desconcierto culé. 1 a 0 en el Bernabéu.
El tiempo no acababa de destensar los nervios azulgranas, en gran parte por culpa de la intensidad del Madrid, y en parte por la ausencia de hombres de oficio como Xavi o Puyol. El desconcierto de Mascherano, Thiago y Alexis tampoco ayudaba. El chileno, eso sí, se mostró voluntarioso desde el principio y dejó clarísimas sus virtudes: presión incansable y brillante capacidad para desbordar en la banda. En el 29′, Marcelo quedó sentado en el césped por primera vez, por obra y gracia del chileno.
Dos minutos después una tarjeta fue el primer síntoma de la estabilización del partido. Khedira, reincidente, vio la cartulina amarilla y el Barcelona, sin estar todavía fino del todo, empezaba a controlar el balón. Luego, surgió la suerte del campeón -y la calidad en el golpeo de Villa-. Balón a la escuadra del asturiano, que marca con una gran parábola. Uno a uno, todo empezaba de nuevo.
Las tablas no le sentaron bien al Barcelona, atenazado hasta el final de la primera parte por la presión merengue. Sin embargo, el fútbol vuelve con sus misterios: en la última jugada, Messi encuentra un balón suelto, lo pelea con los defensores blancos, y marca un gol de delantero centro. Minuto 45 y el Barcelona remonta el peor partido que se le recuerda en tiempo.
Segunda parte:
Y, ¡zas!, en el segundo acto reaparece el Barcelona. Funambulismos de Thiago, mucho más cómodo con el marcador a favor, y de Alexis Sánchez, que superaba a Marcelo por habilidad y fuerza en todos sus cruces. Hasta el minuto 8 de la segunda parte, el Barcelona volteó a su rival, incluso con Messi, que sólo había aparecido en los goles, participativo en la construcción.
Todo parecía viento en popa para el Barcelona, tanto que Andoni Zubizarreta había aparecido en la pausa para oficializar entre sonrisas el fichaje de Cesc Fábregas.
Pero una jugada de ataque del Madrid acaba en el área culé, donde un pase atrás dejó a Xabi Alonso solo. El tolosarra remata cayéndose y Valdés no alcanza el balón. Nada era lo que parecía en el Bernabéu, que veía como, cada vez que un equipo dominaba el juego, recibía un gol. Dos a dos, y los dos equipos ya se empezaban a enterar de que jugaban un Clásico.
Mourinho y Guardiola se movieron a partir del minuto 10 de la segunda mitad. El portugués dio entrada a su compatriota Coentrao y al sacrificado Callejón por Di María y Khedira, amonestado. El rubio fichaje del Madrid debía encargarse de ayudar a la línea defensiva, en especial la asociación Messi – Alexis, que a esas alturas ya había dejado catatónico a Marcelo.
El cambio surtió efecto, a pesar de que los dos que entraron en el Barcelona eran ni más ni menos que Piqué y Xavi. Se iban Thiago y Adriano, los peor colocados en cuanto el partido exigía oficio.
Sin embargo, las ocasiones se sucedían en el área barcelonista, y sólo la indolencia en un remate de cabeza de Benzema y el acierto de Valdés en el resto de ocasiones de los blancos, que no fueron pocas, salvaron al Barcelona de volver a ir por detrás en el marcador.
El partido se enfrió -no en exceso- a partir del 25 de la segunda, y el discurso era de imprecisión culé respondida por empuje -no menos impreciso- de los blancos. El balón, sin embargo, seguía más cerca de la portería defendida por Valdés.
Los culés, más espoleados por las insistentes faltas del rival que por su propio juego, se acercaron algo a la portería de Casillas a partir del 30 de la segunda, cuando un golpe franco de Messi salió algo desviado.
Las armas azulgranas eran Pedro, que había entrado por Villa, Messi y Alexis, que en su primera aparición de la temporada jugarían los noventa minutos. Como Alves. Los puñales del Madrid eran el portentoso Cristiano, que pidió un penalti inexistente al tropezar con Valdés tras un rechazo del portero azulgrana.
Los últimos minutos del encuentro pasaron con el Barcelona rendido físicamente -a excepción de Alexis, que dejó muy buenas sensaciones en todo menos en la definición.
Al final, nada fue lo que parecía en el Bernabéu al principio. De hecho, no hubo nada nuevo bajo el sol: el Madrid cumple por ganas al Barcelona y por contundencia, tanto defensiva como ofensiva. El rascacielos azulgrana tiembla cuando no están sus pilares en el campo y se siente seguro -con y sin balón- cuando están. Acaso algo asomaba en las filas azulgranas: un chileno voluntarioso y habilidoso que pronto calará en el Camp Nou y el ritmo argentinizado -ralentizado- que se ha traído Messi de la Copa América.
La Supercopa sigue abierta. Dos a dos, todo abierto y al Camp Nou.
Todos los goles:


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